Decoración moderna

Salón de líneas modernas

Con líneas simples, colores neutros y tomando la funcionalidad de los espacios como premisa principal, la decoración moderna es de las más utilizadas hoy en día por su versatilidad, adaptándose a distintas personalidades. Con el estilo moderno podrás lograr espacios con diseño, pero también que respondan específicamente a tus necesidades y gustos personales. 

El estilo moderno también hace referencia al siglo XX y principalmente a la ola de diseño proveniente de la famosa escuela alemana Bauhaus. Allí, se priorizaba la funcionalidad por sobre la forma de un objeto, poniendo a los espacios a disposición de las personas. En esta época es en donde surgen muchos de los muebles que siguen utilizándose hoy en día en la decoración moderna: como las sillas de Eames o de Mies Van der Rohe. 

Actualmente se considera a la decoración moderna como la mezcla del diseño del siglo XX, con las líneas contemporáneas de la actualidad en espacios simples, funcionales y bonitos. Si quieres entender los pilares de la decoración moderna, entonces sigue leyendo. 

Espacios abiertos 

En el estilo moderno, la configuración del espacio es muy importante para poder aprovechar cada metro cuadrado con funcionalidad y estilo. En general, se eligen los espacios abiertos en donde las distintas zonas del hogar se comunican visualmente. 

Estos ambientes abiertos y comunicados también ayudan a replicar la luminosidad, aprovechando más la luz natural. Cuando pensamos en hogares modernos, los espacios abiertos, amplios y luminosos es lo primero que se nos viene a la mente, porque son ambientes que pueden adaptarse fácilmente a las necesidades de cada uno. 

Ambientes con funcionalidad 

Al tener espacios abiertos y más amplios, se consiguen ambientes multifuncionales en donde deben desarrollarse muchas de las actividades del hogar. En general, en las casas modernas se encuentra el salón junto con el comedor y la cocina, por lo que deben delimitarse las zonas para que el espacio funcione correctamente. 

Para mantener la fluidez del espacio, se utilizan distintos recursos que ayudan a separar las zonas, pero manteniendo la unidad visual. Se utilizan alfombras para delimitar un área, muebles bajos o estanterías abiertas como divisores y también barras de cocina que otorgan función por ambos frentes. Cuando se busca compartimentar un ambiente moderno, siempre se eligen opciones que sumen funcionalidad y no entorpezcan la fluidez visual. 

Muebles de líneas rectas y simples 

Gran salón moderno iluminado

Para amueblar espacios modernos, es mejor optar por muebles simples y de líneas rectas. En la decoración moderna, se destacan las líneas rectas, tanto verticales como horizontales, en muebles simples sin mucha ornamentación. En general, se eligen piezas de uno o dos materiales y colores sólidos. 

En cuanto a su materialidad, en los muebles modernos podemos encontrar: madera, hierro, plástico y vidrio. Estos materiales le dan un aspecto simple, liviano y uniforme a todas las piezas. También son muy usados los muebles flotantes en este estilo, sumando una pieza destacada en tu espacio. 

La Bauhaus también tiene influencia en este aspecto de los espacios modernos, ya que mucho de los muebles que se utilizan para decorar son de esta época, como la silla Eames. Estas piezas de mobiliario del siglo XX en general se eligen para complementar el espacio con piezas de diseño que contrastan con las líneas simplificadas de los demás mobiliarios. 

Por otro lado, la decoración moderna admite la fusión con otros estilos, por lo que es muy buena idea integrar muebles vintage o antiguos. Como ya habíamos mencionado, se trata de una decoración versátil en la que cualquier pieza de otro estilo puede transformarse en un elemento destacado. 

Mucho espacio de guardado 

Por otro lado, la decoración moderna se caracteriza por ser práctica y en cualquier espacio esto se traduce en generar funcionalidad y comodidad con las piezas de mobiliario. Una forma de lograrlo, es asegurándose de siempre contar con mucho espacio de guardado. 

En cualquier hogar, el espacio de guardado es algo que nunca sobra. Es que cada vez tenemos más cosas y menos espacio en donde esconderlas. Para mantener la funcionalidad y estética de un ambiente, es necesario que haya una armonía visual, y esto también se logra con el orden. 

Además de agregar closets, consolas y vajilleros, en la decoración moderna también podrás encontrar piezas de mobiliario con guardado escondido. De esta forma, puedes tener una mesa, sofá o cama muy funcionales y que te ayuden a mantener tu espacio impecable.  

Iluminación planificada 

Otra de las características de un espacio funcional es la correcta iluminación. Es algo que en general la gente olvida y tiene más importancia de la que crees. Una buena iluminación permite un uso correcto y agradable de cualquier espacio. 

Si bien hay ambientes del hogar en que la iluminación debe ser más precisa, como la cocina o el baño, todos los ambientes deben tener una iluminación pensada y planificada de acuerdo a sus necesidades. 

En un espacio tenemos la luz natural y la luz artificial, y esta última es la que debemos idear específicamente. En general, existe tres niveles de iluminación: general, que es la luz que ilumina todo un espacio, puntual, que es la que se utiliza para ciertas tareas como leer un libro, y decorativa, que es complementaria y puede referirse a esos carteles de neón que están de moda, por ejemplo. 

Una paleta de colores neutra 

Paleta de colores cálidos para decoración moderna

Así como se busca simplicidad y versatilidad mediante los muebles, también se hace lo mismo con la paleta de colores elegida. En los espacios modernos predominan los tonos neutros: blanco, gris y negro. La utilización de esta paleta neutra permite adaptar el espacio con los elementos de decoración o alguna pieza destacada de color. 

Hay varias paletas posibles dentro de los espacios modernos. Una de las combinaciones más elegidas es la del blanco y madera, con detalles en tonos pastel que crean espacios modernos y juveniles. Por otra parte, el espacio en blanco, gris y un color saturado que resalta como el azul oscuro o el verde esmeralda también son muy utilizados. Por último, el total-white en un espacio jugando con distintas texturas y tramas también es una de las opciones más destacadas. 

Decoración al mínimo 

Caracterizados por ser simples y armoniosos, los espacios modernos no están sobrecargados con decoración, por lo que se suele diseñar con el minimalismo en mente. Se apuesta más a la armonía entre las partes y dejar que los colores, texturas y tramas se destaquen en el espacio. Además, como ya vimos, un ambiente moderno es uno funcional, que tenga espacio libre para realizar distintas actividades. 

Las claves de la decoración moderna 

Por lo que pudimos ver en el artículo, los espacios modernos se caracterizan principalmente por ser simples, funcionales, personales y versátiles. Las líneas simples se acompañan con colores neutros y decoración al mínimo, en un espacio con personalidad y mucha organización. 

Sin duda el estilo moderno es capaz de adaptarse a cualquier espacio de la casa, otorgando funcionalidad y estilo sin mucho esfuerzo. La clave de este tipo de decoración es la armonía, que se logra mediante todas las piezas que conforman el diseño interior del ambiente. 

Por otro lado, los espacios modernos son muy versátiles y fáciles de cambiar con sólo unos detalles, por lo que son ideales para las personas inquietas que aman cambiar su estilo cada temporada. 

Podemos decir entonces que la decoración moderna es un equilibrio entre funcionalidad y estilo, que tiene en cuenta a la persona como centro de la escena y sus necesidades específicas, creando ambientes únicos y adaptados a cada hogar.